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Oficina del Secretario de Prensa
13 de marzo de 2007

Declaraciones del Presidente de México Calderón y el Presidente Bush en la Ceremonia de Llegada
Hacienda Temozón
Temozón Sur, México

Viaje Del Presidente a América Latina

9:04 A.M. (Local)

PRESIDENTE CALDERÓN: Excelentísimo señor George W. Bush, Presidente de los Estados Unidos de América, señora Laura Bush; distinguidos miembros de la comitiva que le acompañan. Sean ustedes muy bienvenidos a México. Nos congratula esta visita porque refleja su interés por nuestro país y porque nos permite dialogar sobre nuestra compleja agenda bilateral.

Por muchas razones la relación con Estados Unidos es la más importante para México, pero también la relación con México es la más importante para Estados Unidos. Así lo expresó usted, señor Presidente, en una reunión como ésta, cuando manifestó hace algunos años que no existe una relación en el mundo de mayor importancia para los Estados Unidos que aquélla que tenemos por México. Desafortunadamente los cobardes atentados contra el pueblo norteamericano hicieron que de manera comprensible cambiaran las prioridades. Sin embargo, es tiempo ya de retomar el espíritu de aquellas palabras y darle cauce a nuestra relación hacia un camino de mutua prosperidad. Somos países y pueblos amigos, con la mirada puesta en un futuro compartido que estoy seguro podremos alcanzar en mutuo beneficio.

Soy originario de Michoacán, uno de los estados que más ha sufrido por la migración y sé del dolor de las familias al separarse y de los pueblos donde los ancianos se van quedando solos. Sé también que los mexicanos perdemos en cada migrante lo mejor de nuestra gente, gente joven, gente trabajadora y audaz, gente fuerte, gente que se va porque no encuentra aqu las oportunidades para salir adelante. Por eso queremos generar empleo para los mexicanos aquí en México, porque ésa es la única manera de resolver de fondo el tema migratorio.

Ésa es una solución que nos conviene a todos y en consecuencia que debemos resolver en común, porque mientras haya dos economías tan complementarias y desiguales, una intensiva en capital y otra intensiva en mano de obra, la migración no podrá detenerse, ni mucho menos por decreto. Por eso estamos trabajando intensamente para que en lugar de que nuestra mano de obra vaya a donde está el capital, mejor venga a México la inversión donde está la mano de obra y no se sigan dividiendo nuestras familias y nuestros pueblos. Los mexicanos respetamos plenamente el derecho que tiene el pueblo y el gobierno de los Estados Unidos de decidir en su territorio lo que mejor convenga a sus preocupaciones y a su seguridad.

Pero al mismo tiempo consideramos, de manera respetuosa, que puede ayudar más a detener la migración un kilómetro de carretera en Michoacán o en Zacatecas, que 10 kilómetros de muro en Texas o en Arizona. Queremos que se respeten los derechos de todos y, desde luego, de nuestra gente. Por eso también reconocemos y apoyamos el esfuerzo que usted está haciendo, señor Presidente, por impulsar una reforma migratoria integral en el Congreso de los Estados Unidos y le deseamos el mejor de los éxitos. Por eso también queremos seguir trabajando juntos y ahora con más intensidad para acelerar el desarrollo de nuestros pueblos, porque estoy seguro que no hay nada mejor para la seguridad y la prosperidad de la región que la prosperidad en México.

Por otra parte, compartimos el propósito de mantener una frontera segura, porque quienes viven de ambos lados así lo merecen, tanto americanos, como mexicanos. Mi gobierno hace la parte que le corresponde: Recupera las calles y las plazas públicas de las garras de la delincuencia y de las drogas; hemos acreditado con hechos nuestro firme compromiso en la batalla contra quienes quieren envenenar el cuerpo y el alma de nuestros jóvenes. Pero para tener éxito en esta lucha necesitamos la colaboración y la activa participación de nuestro vecino, a sabiendas de que mientras no se reduzca la demanda de drogas en su territorio, será muy difícil reducir el suministro en el nuestro.

Señor Presidente, no tengo duda de que juntos, nuestros gobiernos avanzarán en la generación de nuevas oportunidades de bienestar y de prosperidad para nuestras naciones. Sean ustedes, muy bienvenidos a México.

PRESIDENTE BUSH: Buenos días. Estamos encantados de estar en México otra vez. Estamos encantados de estar en México otra vez.

Señor Presidente y señora Zavala, gracias por su calurosa bienvenida. Estamos encantados de regresar a su país. Como gobernador de Texas, visit su bello país muchas veces, y llegué a conocer y admirar al pueblo mexicano. Como Presidente, me he dedicado a fortalecer los vínculos entre nuestras dos naciones. México fue el primer país que visité como Presidente de Estados Unidos. Estados Unidos y México son socios. Somos socios en el desarrollo de un hemisferio más seguro, más democrático y más próspero. Y la estrecha relación entre nuestros países se basa en la confianza mutua y el respeto mutuo.

Presidente Calderón, agradezco su determinación de crear nuevas oportunidades para el pueblo mexicano. Comparto su dedicación a desarrollar un continente americano donde los pobres y marginados comienzan a sentir los frutos de la libertad en la vida cotidiana. Respeto sus opiniones sobre la migración. Debido a que estamos trabajando juntos, creo que alcanzaremos logros considerables con respecto a este importante asunto. Juntos, estamos trabajando para garantizar que tengamos una frontera segura y moderna que acelere el flujo legítimo de personas y comercio, y detenga a los que amenazan nuestra seguridad y prosperidad común.

Estados Unidos respeta el estado de derecho. Pero en el debate sobre la migración, les recuerdo a mis conciudadanos que los valores familiares no se acaban en el río Grande, que hay ciudadanos mexicanos decentes, trabajadores, honorables que quieren ganarse la vida para mantener a sus familias. Y, entonces, señor Presidente, mi promesa a usted y su gobierno -pero más importante aun, al pueblo mexicano- es que trabajaré lo más arduamente posible para que se apruebe una reforma integral de la inmigración.

Apoyamos sus planes de mejorar la educación y cuidado de salud y vivienda para todos sus ciudadanos. Continuaremos trabajando con usted para aumentar las oportunidades de comercio e inversión. Trabajaremos juntos para facilitar una transición fácil al comercio en pleno, especialmente en cuestiones delicadas como maíz y frijoles. Reconocemos que tenemos más posibilidades de sacar a millones de la pobreza si propagamos la prosperidad por medio del comercio libre y equitativo. El pueblo estadounidense comprende que cuando ayudamos a nuestros vecinos a superarse en la vida, promovemos la paz y prosperidad de todos nosotros.

Hoy, los vínculos más importantes entre Estados Unidos y México no son de gobierno a gobierno; son de pueblo a pueblo. Estos vínculos incluyen a las iglesias e instituciones religiosas que prestan servicios a gente en ambos lados de la frontera. Estos vínculos incluyen a nuestras universidades, que operan importantes programas de intercambio para estudiantes y maestros. Estos vínculos incluyen a nuestras empresas, que comercian unas con las otras e invierten unas en el país de las otras. Y estos vínculos incluyen a las familias, que anualmente envían aproximadamente $20,000 millones en remesas a sus familiares aquí en México en una de las más grandes iniciativas económicas privadas del mundo. Estos vínculos son vitales y están aumentando.

Señor Presidente, la geografía ha hecho que nuestros países sean vecinos, pero la decisión que hemos tomado mutuamente es una decisión de libertad. Y la decisión nos ha hecho amigos. Es un honor para mí estar en su país. Espero con ansias nuestras conversaciones durante los próximos dos días. Ha preparado un cronograma muy ambicioso que requerirá muchísimo trabajo arduo. Pero confío que al trabajar juntos, forjaremos una vida mejor y un futuro brillante para nuestros pueblos.


Gracias por invitarme. Que Dios los bendiga. (Aplausos.)

END 9:16 A.M. (Local)


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